Son muchas las recetas de repostería típicamente españolas que se sirven del almíbar para elevar los postres a otro nivel de sabor.
Este no es otra cosa que un jarabe que se obtiene de la combinación del azúcar y agua cocidas a fuego lento hasta conseguir ese aderezo denso que tan bien marida con tantas elaboraciones dulces.
Y es que son muchas las tartas, los bombones, los crepes o las tortitas que recurren al almíbar para darle un toque dulce y meloso a la receta.
Algo que te vamos a enseñar a hacer aquí indicándote el paso a paso para que puedas hacer un delicioso almíbar casero en menos de media hora para sacar aún más partido su cabe a tus postres.

Empezamos poniendo en dos recipientes que aconsejamos sean dos tazas iguales la misma cantidad de agua que de azúcar.

A continuación buscamos un cazo y lo ponemos al fuego y le echamos primero el agua y luego el azúcar y lo dejamos hasta que empiece a hervir.

No dejamos de remover el azúcar para evitar que se pegue al fondo del cazo y contamos desde que rompa a cocer cinco minutos en los que seguidoremos dándole a la cuchara de madera de sin parar.

Pasados esos cinco minutos, retiramos el cazo del fuego y, o bien lo echamos a un recipiente o bien lo ponemos sobre unas tortitas o un bizcocho. El almíbar está listo.

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