Uno de los entrantes más populares y consumidos de Estados Unidos son sus crujientes y sabrosos aros de cebolla fritos.
Una elaboración deliciosa, fácil de hacer y tremendamente económica cuyo secreto radica en el producto y en el rebozado.
Un asunto, este último, en el que hemos querido poner el acento en esta receta de aros de cebolla caseros para que podáis cocinar en casa unos aros 100% americanos.
Sin más dilación, os ofremos los ingrediente y el paso a paso para cocinar unos aros de cebolla caseros siguiendo la auténtica receta estadounidense.

Empezamos buscando un bol y batiendo despacito el huevo. Cuando lo tengamos batido le sumaremos poco a poco el aceite y la leche, sin dejar de batir con las varillas.

Una vez esté todo bien integrado le sumaremos la harina, de nuevo poco a poco, sin dejar de batir. Posteriormente le agregaremos la sal y la pimienta al gusto hasta conseguir una mezcla homogénea que utilizaremos para rebozar nuestros aros.

Es ahora cuando pelamos la cebolla y la cortamos en aros de medio centímetro, aproximadamente.

Cuando los tengamos todos los sumergiremos en el preparado para el rebozado que teníamos reservado y los escurriremos levemente antes de freírlos.

Buscamos una sartén grande y profunda, echamos abundante aceite y hacemos la prueba de la miga para saber cuándo está listo para freír. En cuanto esta empiece a bailar, la retiraremos y echaremos nuestra primera ronda de aros de cebolla. Empieza echando uno y probando el punto de sal para que todos queden como a ti te gusta.

Una vez en la sartén, les daremos vueltas hasta que se queden bien dorados y, cuando estén listos, los retiraremos a una fuente con papel absorbente para quitarles el exceso de aceite.

Buscamos una fuente, los colocamos, los acompañamos con una salsa estilo sour cream o barbacoa (o ambas) y los disfrutamos.

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