Incluso los no amantes de la coctelería conocen o han oído hablar alguna vez del Bloody Mary. Uno de los combinados clásicos que no faltan en ninguna coctelería que se precie.
Y es que hablar del Bloody Mary es hacerlo de uno de los cócteles más internacionales que existen y que, según varios estudios, le debemos a Fernand Petiot, el barman que preparó el primer Bloody Mary en el año 1921, en el Harry's Bar de París.
Como se puede comprobar echando un vistazo a su lista de ingredientes es un cóctel pensado para degustar como aperitivo, aunque también se puede disfrutar por la noche.
La clave es conocer bien los ingredientes y las proporciones de estos. Algo que os ofrecemos a continuación en la receta tradicional del Bloody Mary.

Empezamos nuestro Bloody Mary colocando todos los ingredientes en la mesa de trabajo y buscando una jarra grande, como la de sangría.

A continuación cubrimos un tercio de la jarra con hielo, preferiblemente no muy grande. Lo removemos un par de veces para que enfríe la jarra.

Vertimos todos los ingredientes y los removemos cuatro o cinco veces. A continuación buscamos un vaso de tubo para servirlo junto con una rodajita de limón y una ramita de apio.

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