Si pensamos en una receta de carpaccio, muy probablemente nos venga a la cabeza un plato de carne o pescado crudo aliñado con aceite y sal y coronado con un poquito de parmesano. Pero, ¿pero lo has probado en su versión vegetal?
El carpaccio de calabacín es una refrescante y ligera alternativa a su versión carnívora que querrás preparar una y mil veces. Si eres de los que el calabacín en crudo no le convence demasiado, te animamos a que lo prepares de esta manera. El resultado de encantará.
Y es que, este típico entrante de origen italiano no solo es delicioso y fácil de preparar, si no que además no tendrás ni que ensuciar una sartén ya que todo se prepara en crudo y no necesitarás más de 10 minutos para tenerlo listo.
Hazte con estos ingredientes básicos, una tabla y un cuchillo bien afilado y ¡al lío!

Empezaremos lavando bien nuestro calabacín y lo cortaremos en lonchas finas con la ayuda de una mandolina. Si no disponemos de mandolina, también podemos cortarlo finamente con la ayuda de un cuchillo bien afilado.

Disponemos las lonchas de calabacín en un plato y espolvoreamos un poco de sal para que vaya soltando el exceso de agua. Pasados unos minutos, secamos el excedente de agua que se haya podido acumular con papel de cocina.

Con la ayuda de un pelador, vamos cortando lascas de parmesano y las disponemos sobre nuestro calabacín.

Aliñamos con aceite de oliva virgen extra, sal y un toque de pimienta negra. ¡Fin!

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