La carrillada en salsa, un plato icónico de la cocina tradicional española, tiene una historia vinculada al uso ingenioso de cortes humildes en la gastronomía, especialmente en regiones donde la carne de cerdo y de vaca han sido pilares de la alimentación. Aquí te cuento su origen y evolución:
Origen del plato
Raíces en la cocina rural
Influencia árabe
Evolución del plato
Popularización en tabernas y casas
Del Plato humilde a la alta cocina
Características del plato
Regiones destacadas
Actualidad
La carrillada en salsa se considera un plato tradicional de la gastronomía española, ideal para ocasiones familiares o celebraciones. Su mezcla de simplicidad en ingredientes y complejidad de sabores lo convierte en un símbolo de la cocina de guiso española, que respeta el tiempo y la paciencia como ingredientes clave.

Cogemos las carrilleras, las salpimentamos y las pasamos por harina. Cuando las tengamos cortamos todas las verduras en trocitos y las reservamos.

Cogemos los ajos, los rajamos y les dejamos la piel. Los freímos con aceite de oliva junto a las carrilleras hasta que estas nos queden selladas. Cuando veamos que están ligeramente doradas, las reservamos.

En la olla o sartén profunda en la que estemos cocinando -ya sin las carrilleras- agregamos toda la verdura que hemos cortado y los ajos

Cuando veamos que están pochadas -antes de que se doren- echamos el vino en la cazuela y, tras dos o tres minutos, cuando se haya evaporado el alcohol, sumamos las carrilleras y llovemos una pizca de hierbas y el dadito de caldo de carne.

Ponemos la olla a fuego lento y echamos la misma cantidad de agua que habíamos puesto de vino. Tapamos la olla y la dejamos durante una hora y media que haga chup chup.

Pasado este tiempo, sacamos un trocito, comprobamos que está tierna y, si está en el punto perfecto, la sacamos, colamos el caldo para retirar las hierbas y los ajos, y las emplatamos regándolas con su salsita por encima. Nuestra carrillada en salsa al vino tinto están listas.
Se puede acompañar con unas patatas frita o un puré de patatas. ¡Buen provecho!

4 raciones