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Chilaquiles rojos

Productos4 PersonasTiempo de preparación15 minsTiempo de cocción25 minsTiempo Total42 mins

Los chilaquiles es un plato tradicional mexicano con raíces prehispánicas. Su nombre proviene del náhuatl "chīlaquīlli", que se compone de chīl (chile) y aquīlli (estar dentro de algo), lo que hace referencia a los trozos de tortilla bañados en salsa.

Orígenes prehispánicos

Las culturas indígenas de Mesoamérica, como los mexicas y los mayas, ya preparaban platos a base de tortilla y chile. Se cree que los chilaquiles surgieron como una manera de aprovechar las tortillas duras o sobrantes, sumergiéndolas en salsas hechas con ingredientes locales como chiles secos y jitomates.

Evolución colonial y popularidad

Durante la época colonial, con la llegada de los españoles, se incorporaron nuevos ingredientes como el queso, la crema y la carne de res o pollo. Con el tiempo, los chilaquiles se convirtieron en un desayuno popular en México, especialmente en los hogares y fondas tradicionales.

En el siglo XX, el plato se popularizó aún más y comenzó a servirse en restaurantes y mercados de todo el país, con variaciones regionales como los chilaquiles verdes (con salsa de tomatillo) y los chilaquiles rojos (con salsa de jitomate y chile guajillo o ancho).

Chilaquiles en la gastronomía moderna

Hoy en día, los chilaquiles han trascendido fronteras y se han convertido en un plato icónico de la cocina mexicana. Existen versiones con huevo, carne, frijoles, aguacate e incluso con salsas más innovadoras como mole o chipotle. Su versatilidad y sabor los han hecho imprescindibles en el desayuno mexicano.

Un plato con historia, tradición y un sabor inigualable. ¡Los chilaquiles son la mejor forma de empezar el día con un toque de México!

Chilaquiles rojos mexicanos con huevo, pollo y aguacate presentados en plato blanco sobre mesa de madera vista de lado

Para los chilaquiles
 12 tortillas de maíz (de 1 a 2 días de antigüedad)
 Aceite(para freír)
 Sal al gusto
Para la salsa roja
 4 jitomates grandes(si no encuentras, usa tomates)
 2 chiles guajillo (sin semillas y remojados en agua caliente)
 1 chile ancho (opcional, para más sabor)
 ¼ cebolla
 2 dientes de ajo
 1 taza caldo de pollo
 Sal y pimienta al gusto
Para acompañar
 2 pechugas de pollo deshebradas
 4 huevos
 ½ taza crema mexicana
 ½ taza queso fresco desmoronado
 ¼ cebolla en rodajas finas
 1 ramita de cilantro picado
 Aguacate en rebanadas (opcional)
1

Preparar las tortillas:

Cortar las tortillas en triángulos y freírlas en aceite caliente hasta que estén doradas y crujientes. Escurrir sobre papel absorbente y agregar una pizca de sal.

Tortillas de maíz una al lado de otra

2

Hacer la salsa roja:

  • Hervir los jitomates por 5 minutos.
  • Licuar los jitomates con los chiles guajillo y ancho, la cebolla, los ajos y el caldo de pollo hasta obtener una salsa homogénea.
  • En una sartén con un poco de aceite, cocinar la salsa durante 5 minutos a fuego medio, sazonando con sal y pimienta al gusto.

Chef echando aceite en una sartén

3

Freír los huevos:

En una sartén con un poco de aceite, freír los huevos al gusto (estrellados o fritos). Reservar.

Huevo frito haciéndose en la sartén

4

Mezclar los chilaquiles:

Incorporar los totopos a la salsa caliente y mezclar rápidamente para que se impregnen sin perder su textura crujiente.

Chef moviendo la mezcla en la sartén

5

Servir:

  • Servir los chilaquiles en un plato, agregar pollo deshebrado encima y colocar un huevo frito sobre cada porción.
  • Decorar con crema, queso fresco, cebolla, cilantro y rebanadas de aguacate.

¡Disfruta este desayuno mexicano clásico, lleno de sabor y tradición!

Chilaquiles rojos mexicanos con huevo, pollo y aguacate presentados en plato blanco sobre mesa de madera vista desde arriba

Información nutricional

4 raciones

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