Una de las cocinas que más está de moda en los últimos años es la Tex-Mex, una mezcla entre las costumbres culinarias de México y del sur de Estados Unidos que se caracteriza por tener a la carne, los frijoles y las especias como protagonistas.
Algunos de sus platos más reconocibles son los nachos, las fajitas, los burritos y, la receta que os traemos hoy aquí, el chili con carne.
El chili con carne es básicamente un guiso picante hecho a base de carne picada de ternera (o cerdo), frijoles y tomate, que es súper sencillo de hacer y que estamos seguros te encantará.
Aunque se puede servir de muchas formas, lo típico es acompañarlo de nachos y comerlo como entrante. ¡Vamos al lío!

Comenzamos picando la cebolla y el pimiento en brunoise y aprovechamos para poner nuestra sartén al fuego con un buen chorro de aceite. En cuanto haya cogido temperatura, añadimos la verdura y rehogaremos a fuego medio-bajo.

Una vez esté todo bien pochado, es el momento de añadir el ajo picado, la guindilla y el comino. Integramos bien y añadimos la carne. Subimos un poquito el fuego y dejamos a que se cocine todo.

Esperamos unos 10 minutos a que se cocine bien la carne e incorporamos el tomate triturado, el orégano y la sal. Si el tomate estuviera muy ácido, siempre podemos rectificar con una cucharadita de azúcar.

Bajamos el fuego y esperamos a que reduzca el tomate unos 20 minutos e incorporamos los frijoles ya cocidos.

Una vez haya espesado, retiramos la mezcla del fuego, servimos en un bol o recipiente hondo y acompañamos con unos nachos bien crujientes. ¡Y a disfrutar!

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