Los chorizos a la sidra son, junto a las fabes, el cachopo o el pastel de cabracho, una de las recetas que los asturianos han exportado a toda España.
Un plato tremendamente sencillo en el que se sublima al chorizo asturiano con ese toque entre dulce, ácido y amargo que le da la sidra.
Y es que no hay ningún ingrediente más que se necesite para cocinar unos estupendos chorizos a la sidra para disfrutar, tanto en formato tapa, como en formato entrante para compartir.
Independientemente de cómo lo quieras disfrutar, si quieres aprender a cocinar esta delicia asturiana en casa, toma buena nota de los pocos y facilísimos pasos de la receta tradicional de los chorizos a la sidra.

Empezamos pinchando con un tenedor los chorizos para ayudarles a que suelten la grasita y absorban mejor el jugo de la sidra.

A continuación los echamos en una cazuela y echamos sidra hasta cubrir sobradamente los chorizos frescos.

Encendemos el fuego, lo ponemos a fuerza media y los dejamos que se cocinen durante unos diez minutos aproximadamente desde que comiencen a confitarse con la sidra.

Tras esos diez minutos, los sacamos del fuego, los cortamos a rodajas, los ponemos en una cazuelita de barro y los regamos con sus jugos y la sidra que han quedado en la cazuela.
Sacamos la cazuelita a la mesa, servimos un culín de sidra, cortamos un trozo de pan de hogaza y disfrutamos de los choricitos a la sidra caseros.

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