Gran parte del recetario de los municipios españoles de interior están repletos de platos con carne de caza, por cuestiones obvias.
Una de las elaboraciones más sabrosas y delicadas que tienen a este tipo de carne como protagonista es la receta de civet clásica.
Un guiso que se suele hacer con liebre o conejo y que en algunas regiones cocinan con jabalí y del que hoy os vamos a hablar y, cómo no, regalar la receta.
En este caso, para hacerla algo más asequible a todos nuestros lectores, nos hemos decantado por un delicioso civet de conejo clásico que, como buen estofado, requerirá de algo de tiempo para disfrutarse bien tierno y en su punto.

En el caso de que no nos hayan limpiado el conejo o la liebre que vayamos a cocinar, le quitaremos la piel y reservaremos el hígado, que os aconsejamos pedir si la comprais ya limpia.

Una vez troceada la pieza, la salpimentamos y la echamos en una cazuela con un poco de aceite a fuego medio.

En cuanto comience a coger color le sumaremos los ajos, la cebolla picada y las hierbas. Cuando estén ligeramente pochadas le sumaremos el brandy y lo dejaremos cocer a fuego lento durante al menos 6 horas.

Pasado ese tiempo, en otra cazuela calentamos un poco de aceite y ponemos la harina a dorar, junto al conejo o liebre. Lo salteamos brevemente y le añadimos la cebolla picada y el vino tinto.

Si tenemos la sangre del animal, la calentamos en un cazo junto al hígado machacado en el mortero hasta calentarlo todo para, posteriormente, juntarlo con el guiso y darle un último golpe de calor a fuego lento de unos 15-20 minutos.

Servimos en una cazuelita o un plato hondo y disfrutamos de nuestro civet casero.

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