El codillo al horno es un plato tradicional de la cocina alemana y de otras regiones europeas. La palabra "codillo" se refiere comúnmente a la articulación del codo de un animal, y en este caso, se trata generalmente del codo de cerdo. La preparación al horno implica cocinar lentamente el codillo, a menudo después de haberlo marinado y condimentado.
La historia de este plato se remonta a las tradiciones culinarias centroeuropeas, donde la carne de cerdo era una fuente importante de alimento. La cocción lenta del codillo al horno permite que la carne se vuelva tierna y jugosa, mientras que la piel se vuelve crujiente.
El codillo al horno es especialmente popular en la cocina bávara, austriaca y checa, y es un plato típico en festividades como la Oktoberfest en Alemania. En estos lugares, se sirve a menudo con acompañamientos como chucrut (col fermentada), puré de patatas o pan de centeno. La tradición de asar el codillo también se ha extendido a otras regiones de Europa y ha ganado popularidad en diversos lugares.
En resumen, el codillo al horno tiene profundas raíces en la tradición culinaria europea, especialmente en las regiones donde la carne de cerdo ha sido históricamente una parte fundamental de la dieta. Su popularidad ha trascendido fronteras y se ha convertido en un plato apreciado en diferentes partes del mundo.

Precalienta el horno a 220 grados Celsius.

Salpimienta los codillos y espolvorea alcaravea, hojas de laurel, semillas de mostaza, paprika y tomillo por encima.

En una bandeja para horno, coloca los codillos y hornéalos durante aproximadamente 20-30 minutos o hasta que la piel esté dorada.

Mientras los codillos se doran, calienta el aceite de oliva en una sartén grande.

Saltea la cebolla, zanahorias y ajo hasta que estén tiernos.

Lleva las verduras a la bandeja del horno con los codillos.
Agrega el caldo de carne y la cerveza alemana.
Cubre la bandeja con papel de aluminio y reduce la temperatura del horno a 160 grados Celsius.

Cocina a fuego lento durante 2.5 a 3 horas o hasta que la carne esté muy tierna. Puedes utilizar un termómetro de cocina para verificar que la temperatura interna de la carne alcance al menos 71 grados Celsius.

Si deseas una salsa más espesa, puedes mezclar 2 cucharadas de harina con un poco de agua y agregarlo a la salsa. Cocina a fuego lento hasta que espese (sólo la salsa). También puedes pasarla por la batidora para que quede más homogénea.
Sirve los codillos con la salsa y las verduras. Puedes acompañar con guarniciones tradicionales como chucrut y puré de patatas o patatas asadas.

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