Las coles de Bruselas son un tipo de vegetal crucífero que pertenece a la misma familia que el brócoli, la coliflor y la col rizada. Son pequeñas y redondas, con un tamaño que suele oscilar entre los 2 y 4 centímetros de diámetro, y tienen un color verde intenso. Las coles de Bruselas son conocidas por su sabor ligeramente amargo y su alto contenido en nutrientes, lo que las convierte en un alimento muy saludable.
Beneficios para la salud
Cómo elegir y almacenar coles de Bruselas
Las coles de Bruselas son un alimento versátil y nutritivo que se puede incluir en una gran variedad de platos para añadir sabor y beneficios para la salud.

Lava bien las coles de Bruselas, corta la base y retira las hojas exteriores si están dañadas. Luego, córtalas por la mitad.

Hierve agua con sal en una olla grande. Agrega las coles de Bruselas y cocina durante 5-7 minutos, hasta que estén tiernas pero aún crujientes.
Escurre las coles de Bruselas y enjuágalas con agua fría para detener la cocción. Reserva.

En una sartén grande, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Agrega el ajo y la cebolla (si la estás usando) y sofríe hasta que estén dorados y fragantes, unos 2-3 minutos.
Añade los cubos de jamón a la sartén y saltea durante 3-4 minutos, hasta que estén ligeramente dorados.

Agrega las coles de Bruselas cocidas a la sartén con el jamón. Saltea durante 5-7 minutos, mezclando bien para que las coles se impregnen del sabor del jamón.
Sazona con sal y pimienta al gusto.

Si lo deseas, rocía las coles de Bruselas con un poco de jugo de limón para darle frescura.
Para un toque crujiente, puedes añadir las almendras laminadas o los piñones justo antes de servir.

Sirve las coles de Bruselas con jamón calientes, como acompañamiento o como plato principal ligero.

4 raciones