Las gominolas caseras es un dulce clásico que podemos preparar en nuestra cocina con apenas unos pocos ingredientes y utensilios. Para ello, solo necesitaremos gelatina sin sabor, gelatina de sabores, azúcar, agua y un molde para darles forma.
Podemos darles diferentes formas utilizando moldes de silicona variados y también podemos experimentar con diferentes sabores y colores utilizando distintos tipos de gelatina.
Las gominolas caseras son una alternativa más saludable a las gominolas industriales, ya que podemos controlar los ingredientes que utilizamos y evitar aditivos y conservantes artificiales.
Además, son una actividad divertida para realizar en familia o con amigos, y podemos personalizarlas con toppings de nuestra elección.
¡No te pierdas el siguiente paso a paso si quieres saber cómo prepararlas!

Ponemos un cazo al fuego, vertemos el agua y agregamos el azúcar. Llevamos a ebullición y removemos hasta que se forme un almíbar.

Retiramos el cazo del fuego y disolvemos en él la gelatina neutra y de sabores. Devolvemos el cazo al fuego y calentamos sin dejar que llegue a hervir.

Engrasamos nuestro molde con el aceite y rellenamos cada hueco con la mezcla de nuestras gominolas.

Metemos en el frigorífico un mínimo de 4 horas.

Desmoldamos, rebozamos en azúcar y ¡listo!

0 raciones