Uno de los postres más sabrosos y delicados de la gastronomía española tiene su origen en el País Vasco. Concretamente en Vitoria, donde tienen la suerte de poder decir a todo el mundo que son los creadores de la maravillosa Goxua.
Un dulce elaborado con nata montada, bizcocho emborrachado y crema pastelera caramelizada que se suele servir en vasitos individuales y que para muchos vascos es la mejor manera de concluir una buena comilona norteña.
Por todo ello, y porque nos enamoramos de su cremosidad y esponjosidad el primer día que la probamos, os traemos la receta tradicional de la Goxua.
Así que si quieres saber cómo elaborar una Goxua casera que no tenga nada que envidiar a la de los asadores vascos, toma buena nota.

Empezamos haciendo nuestra crema pastelera. Para ello ponemos casi toda la leche (alrededor del 80%) en una olla para cocerla junto con la nata y la vaina de vainilla abierta. Encendemos el fuego y esperamos a que llegue a punto de ebullición.

Buscamos un bol y vertemos en él el azúcar y la harina de maíz refinada. Removemos y echamos la leche que nos había sobrado y lo mezclamos todo, diluyendo bien los grumos. Cuando esté todo perfectamente integrado le sumaremos las yemas y el huevo y lo batiremos todo hasta que quede una masa cremosa.

Cuando veamos que la leche empieza a hervir, la colaremos y la mezclaremos con la masa. Vertemos todo en la cazuela y la cocinamos a fuego lento sin parar de remover hasta conseguir que espese. La volvemos a colar y la tapamos con papel film para meterla en la nevera durante alrededor de una hora.
Montamos la nata con una cucharada de azúcar, la tapamos con plástico y le rebajamos la temperatura metiéndola en la nevera durante otra hora.

Para emborrachar las magdalenas calentaremos el azúcar y el agua en un cazo hasta que se disuelva el azúcar. Posteriormente le echaremos el ron y lo dejaremos reducir durante un par de minutos.

Llega el momento de empezar a montar la Goxua. Para ello buscaremos una copa de postre y colocaremos en el fondo una base de nata. Justo encima colocaremos la magdalena y el jarabe que acabamos de hacer. A continuación llenamos la copa de crema pastelera y, para terminar, cubriremos la crema con una capa de azúcar que caramelizaremos con soplete.

Decoramos la copa con unas hojitas de menta, la metemos en la nevera y la servimos bien fría. Nuestra Goxua casera está lista para ser devorada.

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