La granola es un alimento a base de copos de avena, frutos secos, semillas, frutas deshidratadas y sirope que suele consumirse en el desayuno acompañado de leche o yogur.
Si bien no tiene nada de novedoso, lo cierto es que la granola ha ganado especial fama en los últimos años entre los gurús de la alimentación. Y parece que hay buenos motivos para ello.
Gracias a su gran aporte de vitaminas y fibra, resulta un bocado de lo más saludable y un complemento ideal para aquellos que apuestan por una dieta sana y equilibrada.
Si la granola industrial te resulta demasiado artificial o dulce, prueba a hacer esta receta de granola casera. El éxito está asegurado.

En un bol amplio, mezcla el sirope de arce, el azúcar, el aceite de oliva, la vainilla, la canela y la sal con la ayuda de un tenedor o unas varillas.

Sobre esta mezcla, agrega el resto de ingredientes secos, excepto las frutas deshidratadas, y mezcla con la ayuda de una espátula o con las manos.

Extiende la mezcla sobre una bandeja de horno preparada con papel de hornear.

Hornea la granola durante unos 40-45 minutos o hasta que se dore la superficie. Deja que se enfríe durante al menos una hora y desmenúzala con las manos. Después, agrega las frutas deshidratadas (pasas, arándanos, etc.).

Puedes conservar la granola en un bote hermético hasta 2 semanas.

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