Los huevos rotos con jamón son un plato tradicional de la gastronomía española, especialmente apreciado por su sencillez y sabor auténtico. Esta delicia combina la textura cremosa de los huevos fritos con el sabor salado y curado del jamón, usualmente jamón ibérico o serrano.
Servidos sobre una cama de patatas fritas crujientes, los ingredientes se mezclan en un abrazo culinario que evoca la esencia de los bares y tascas españolas.
El nombre "huevos rotos" proviene del acto de "romper" o "estrellar" los huevos sobre las patatas, permitiendo que la yema líquida se mezcle con los otros ingredientes. Esta técnica culinaria, aunque simple, requiere de un toque especial para lograr la textura y sabor perfectos.
Más allá de su delicioso sabor, este plato es un testimonio de cómo ingredientes básicos, cuando se preparan con cuidado y pasión, pueden transformarse en una experiencia gastronómica memorable. Es, sin duda, una celebración de la tradición y la cultura española en cada bocado.

Lava, pela y corta las patatas en rodajas finas o en forma de bastones, según tu preferencia.

En una sartén grande, calienta abundante aceite de oliva a fuego medio-alto. Cuando esté caliente, añade las patatas. Fríelas hasta que estén doradas y crujientes. Retira y escurre en papel absorbente. Sazona con un poco de sal.

En la misma sartén, reduce el fuego a medio y, si es necesario, añade un poco más de aceite. Rompe los huevos con cuidado y fríelos hasta que las claras estén cocidas pero las yemas sigan líquidas. Sazona con sal y pimienta si lo deseas.

Coloca las patatas fritas en un plato grande o fuente. Con cuidado, coloca los huevos fritos encima de las patatas. Rompe ligeramente las yemas para que fluyan sobre las patatas. Distribuye las tiras o taquitos de jamón ibérico por encima.

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