Quienes han tenido la oportunidad de viajar a Japón lo saben. La gastronomía nipona es mucho más que sushi, ramen y té matcha.
De hecho, son unos auténticos artistas en hacer bocadillos con todo tipo de ingredientes como el que hoy nos ocupa: el katsu sando o sándwich de cerdo japonés.
Un entrepán que se elabora a base de chuleta de cerdo frito y una salsa a base de jengibre, mostaza, ketchup, miel y repollo de lo más sabrosa.
Así que si quieres aprender a hacer un delicioso katsu sando casero en poco más de media hora, toma buena nota de la receta tradicional japonesa del katsu sando.

Empezamos nuestro katsu sando aplastando un ajo en un mortero, junto con el jengibre y la mostaza en polvo. Le damos en el mortero hasta obtener una pasta a la que agregaremos la soja.

Ponemos la salsa en un cazo y la mezclamos con la salsa inglesa, la miel y el kétchup. Cocinamos unos segundos a fuego lento y la reservamos.
Mientras esperamos a que pierda temperatura rallamos el repollo y ponemos las tiras resultantes en agua con hielo durante 10 minutos. Pasado ese tiempo las escurrimos y las secamos.

A continuación llega el momento de preparar la carne. Para ello recurriremos a tres recipientes: uno con harina, uno con huevo y el otro con panko o pan rallado. Sazonamos las chuletas y las pasamos, primero por la harina, luego por el huevo y finalmente por el panko.

En cuanto las hayamos pasado por los tres recipientes las echamos a una sartén con aceite de oliva y las cocinamos a fuego medio - alto por ambos lados. En cuanto estén rosaditas las sacamos, lo que sucederá alrededor de los 15 minutos de cocinado.

Por último, untamos le damos al pan de sándwich una capa de mostaza y otra de mayonesa. Colocamos la chuleta, le ponemos encima la salsa tonkatsu casera que hemos hecho y coronamos con col. En la otra rebanada ponemos otra capa de mostaza y otra de mayonesa y cerramos el sándwich.

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