Los khinkali nacen en las regiones montañosas de Georgia, especialmente Tusheti, Pshavi y Khevsureti. Se preparaban con carne especiada (generalmente de cordero o ternera) y caldo en su interior. Tradicionalmente, se comen sin salsa ni acompañamientos, simplemente con pimienta negra espolvoreada encima.
La forma correcta de comerlos: con las manos, succionando el jugo antes de morder.
La adjika (o ajika) proviene de Abjasia y Samegrelo (o Mingrelia), regiones occidentales de Georgia, con fuertes influencias de la cocina del mar Negro y del noroeste del Cáucaso.
Su nombre proviene del abjasio: аџьика (adjika), que significa literalmente “sal”. Tradicionalmente se hacía moliendo en mortero una mezcla de:
Existen dos tipos principales:
Es picante, aromática, intensa y salada, perfecta para carnes y panes.
Khinkali con adjika, ¿es tradición o invención moderna?
Tradicionalmente, los khinkali se comían sin adjika, especialmente en las regiones del este de Georgia donde nacieron.
Sin embargo, en el oeste del país (Mingrelia y Abjasia), donde la adjika es parte esencial de cada mesa, es común que los comensales la usen como acompañamiento opcional para casi cualquier plato, incluido el khinkali.
Esta combinación se volvió más popular en los últimos 30-40 años, especialmente en Tiflis (Tbilisi), donde la cocina regional se mezcla libremente.
Hoy en día, incluso en restaurantes modernos o familiares, se ofrece adjika en un cuenco aparte para quien quiera un extra de sabor o picante.
Evolución urbana y global
En el extranjero, donde la cocina georgiana se reinventa para el paladar internacional, khinkali con adjika es una combinación destacada.
También hay versiones con adjika mezclada con yogurt o aceite de oliva, para suavizar el picor.

Preparar la masa

Preparar el relleno

Formar los khinkali

Cocinar los khinkali

Preparar la adjika

Cómo servir
🍷 Marida bien con vino tinto seco georgiano (como un Saperavi) o cerveza ligera.

20 raciones