No has tenido infancia si no has entrado a un horno de niño y has visto en una vitrina, delante del pan recién hecho, una fuente de maravillosas magdalenas caseras.
En España, la tradición de las magdalenas es muy fuerte, especialmente en la región de Asturias. Se cree que estos dulces fueron inspirados por los peregrinos que viajaban a Santiago de Compostela. La forma de concha de vieira, símbolo de los peregrinos, es una característica distintiva de las magdalenas españolas.
Algunos relatos sugieren que una joven llamada Magdalena ofrecía estos bizcochos a los peregrinos, de ahí su nombre. Un dulce tradicional español que prácticamente se ofrece en todos los hornos y pastelerías tradicionales que, como vamos a ver, podemos elaborar en casa si tenemos tres cuartos de hora y mano para preparar unas magdalenas tan ricas como las que ofrecen en esos maravillosos hornos que cada vez cuestan más de encontrar por nuestro país.
En el paso a paso de la receta tradicional de las magdalenas caseras veremos que podemos tenerlas listas para introducir en el horno en apenas veinte minutos, necesitando apenas otro cuarto de hora para hornear y unos minutitos extra para no quemarnos tras sacarlas del horno.
Sin más dilación os ofrecemos la auténtica receta de las magdalenas de toda la vida de pueblo hechas al horno para cuatro personas. Un dulce tan atemporal como delicioso.

Para conseguir la masa base de las magdalenas lo primero que tenemos que hacer es mezclar la harina con la levadura en polvo. Cuando la tengamos la reservamos.

Cogemos un bol y echamos los huevos, les agregamos una pizca de sal y el azúcar y lo batimos todo durante cinco minutos para conseguir una masa esponjosa.

Añadimos el aceite de oliva y la leche y seguimos batiendo sin parar.

Cuando vemos que está todo perfectamente incorporado empezaremos a agregar, muy a poco, la harina ayudándonos de un tamiz. Una vez la tengamos toda integrada metemos nuestra masa en la nevera durante alrededor de una hora.

Durante esta espera cogeremos una bandeja, colocaremos los moldes para magdalenas
empezaremos a precalentar el horno a 180 grados.

Pasada esa hora toca volver a batir la masa que habrá espesado en la nevera para, posteriormente, comenzar a vertirla en los moldes, aproximadamente hasta tres cuartos de estos (no hasta arriba del todo del molde). Le echamos un poquito de azúcar arriba del todo e introducimos en el horno durante un cuarto de hora a 200 grados.

Cuando veamos que están doradas, las sacamos, dejamos que se enfríen unos minutos y listas. Ya tenemos nuestras magdalenas caseras.

4 raciones