Casero todo es mucho más sano, nutritivo y, sobre todo, tiene mucho más sabor. Es por eso que en Recetas fáciles nos gusta aprender a hacer en casa hasta el aderezo más básico.
Un buen ejemplo de ello es la mantequilla. Un elemento indispensable en la gastronomía mundial y que, además de comprarse en el súper, se puede hacer en casa con muy pocos ingredientes y muy poco tiempo.
Para muestra la receta de mantequilla casera que os traemos hoy y que cualquier persona puede seguir, independientemente del nivel de cocina que tenga.
Así que si quieres disfrutar de una mantequilla casera repleta de sabor con la que aderezar tostadas o cocinar tus platos del día a día, sigue leyendo.

Empezamos buscando un bol y echando en él la nata para montar. Batimos empezando lento y subiendo el ritmo poco a poco. A los 10 minutos, aproximadamente, paramos y reservamos.

Será entonces cuando tomemos unas paletas de madera y empecemos a aplastarla y removerla hasta conseguir sacarle todo el suero que tenga en su interior. Es también el momento de rectificar el sabor con la sal. Volvemos a remover, en este caso hasta que tengamos una mantequilla espesa, untuosa y suave.

A continuación lavamos la mantequilla con agua fría y repetimos el mismo proceso de aplastado y removido hasta obtener una crema bien espesa.

Cuando la tengamos lista, la metemos en un recipiente y la ponemos en el congelador durante 45 minutos. Pasado ese tiempo tendrás tu mantequilla casera lista para usar.

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