Los mejillones tigre, también conocidos como croquetas de mejillón, tienen un origen vinculado a la tradición culinaria española, especialmente en las zonas costeras del norte como Galicia, Asturias y el País Vasco. Aunque no existe una fecha exacta que marque su creación, estos mejillones rellenos nacen como una solución creativa para aprovechar ingredientes locales y transformarlos en un plato elaborado.
El nombre "tigre" proviene del toque picante que originalmente se añadía al relleno, una mezcla de la carne del mejillón, bechamel y, en algunos casos, pimientos o especias picantes. Esta mezcla se coloca nuevamente en las conchas, que se rebozan y fríen para obtener una textura crujiente por fuera y cremosa por dentro.
Se cree que su origen está ligado a la influencia francesa en la gastronomía española, especialmente a las croquetas, que llegaron a España en el siglo XIX. Los chefs locales adaptaron esta técnica utilizando ingredientes frescos y representativos de la región, como los mejillones.
Hoy en día, los mejillones tigre son una tapa emblemática en bares y restaurantes de toda España, con variaciones en la receta que incluyen rellenos más sofisticados o influencias modernas, pero siempre manteniendo su esencia tradicional. Este plato simboliza la creatividad y el aprovechamiento de los recursos en la cocina mediterránea y atlántica.

Lava los mejillones y cuécelos al vapor hasta que se abran. Retira la carne y reserva las conchas limpias. Guarda el líquido de cocción.



Fríe los mejillones rellenos en abundante aceite caliente hasta que estén dorados.
Estos mejillones tigre se sirven como aperitivo o tapa, ideales acompañados de una bebida fría. ¡Disfrútalos!

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