La mermelada de limón tiene una historia ligada a la evolución de las conservas de frutas y a la tradición de la mermelada en general. Aunque la mermelada más famosa es la de naranja amarga, especialmente vinculada a Escocia y la ciudad de Dundee, la versión con limón sigue un camino similar.
Orígenes de la mermelada
El concepto de conservar frutas en azúcar se remonta a la antigüedad. Se cree que los árabes fueron pioneros en el uso del azúcar como conservante y que esta práctica se extendió por Europa a través de España. Durante la Edad Media, la conservación de frutas en azúcar era considerada un lujo debido al alto costo del azúcar.
La mermelada en el Reino Unido
La mermelada de cítricos se popularizó en el siglo XVIII en Escocia. La historia más famosa cuenta que Janet Keiller, en Dundee, creó la primera mermelada de naranja amarga a gran escala tras aprovechar una partida de naranjas de Sevilla que su esposo había comprado a bajo precio. Este método se aplicó posteriormente a otros cítricos, incluido el limón.
La mermelada de limón
Aunque menos popular que la de naranja, la mermelada de limón ganó notoriedad en el siglo XIX y principios del XX, especialmente en el Reino Unido, donde se apreciaba su sabor ácido y refrescante. Se convirtió en una alternativa más intensa y aromática dentro del mundo de las conservas de cítricos.
Hoy en día, la mermelada de limón se disfruta en todo el mundo, a menudo combinada con otros ingredientes como jengibre, vainilla o incluso licores, y sigue siendo un acompañamiento clásico en desayunos y postres.

Preparar los limones:

Cocción inicial:

Añadir el azúcar:

Prueba del plato frío:

Envasado y reposo:
¡Y listo! Perfecta para tostadas, yogures o postres.

4 raciones