Una de las mejores recetas de pastel de limón que no nos resistimos a preparar cuando tenemos visita es la de lemon cake sin gluten.
Una elaboración tremendamente sencilla y rápida de preparar que es, además, perfecta para completar una comida con celiacos.
La clave para que el pastel de limón sin gluten quede esponjoso y en el punto está en la cantidad de cada ingrediente y, cómo no, en los puntos de cocción.
Dos asuntos que, a base de prueba error, hemos perfeccionado para conseguir, con permiso de los cocineros profesionales, la mejor receta de pastel de limón para celiacos que conocemos. Os la dejamos a continuación.

Empezamos nuestra masa de pastel de limón sin gluten batiendo los huevos junto con la mantequilla, el azúcar y una pizca de sal. En cuanto la mezcla quede espumosa le agregaremos el yogur y volvemos a batir.

Tras una par de minutos batiendo le agregamos la ralladura de un limón y su zumo previamente colado. Volvemos a batir con las varillas y añadimos la harina y levadura tamizadas.

Mezclamos en la batidora y llenamos el molde para horno engrasado con mantequilla o recubierto de papel para hornear.

Metemos el molde en el horno que previamente habremos precalentado a 180 grados durante media hora con calor arriba y abajo. Los últimos cinco minutos lo ponemos en modo gratinador. Sabremos que está listo cuando al pincharle con un tenedor este entre fácil y salga limpio.

En cuanto esté cocinado lo dejamos que se enfríe, lo demoldamos y lo cortamos en porciones para comer calentito o, si se prefiere, se mete en la nevera durante un par de horas antes de degustarlo. El pastel de limón sin gluten para celiacos está listo para ser devorado.

0 raciones