Las patatas machacadas, aplastadas o chafadas son una de las recetas de patatas al horno más fáciles y rápidas de preparar.
Un entrante o guarnición de lo más sabroso que se consigue tras pasar por dos tipos de cocción a la patata y aderezarla con unas pocas especias.
Esta es, a nuestro parecer, una receta básica que todos debería contener en su recetario habitual, por lo fáciles y rápidas que se cocinan y, sobre todo, por lo versátiles que resultan.
Así que si quieres aprender a hacer unas patatas aplastadas al horno para acompañar una carne, un pescado o para disfrutar con una salsa o queso toma buena nota de lo que se viene a continuación.

Arrancamos nuestra receta de patatas aplastadas al horno limpiando bien las patatas y poniendo una olla grande al fuego cubierta hasta la mitad de agua. Una vez entre en ebullición, echamos las patatas con piel y un poquito de sal.
En cuanto les clavemos un palillo y este entre fácil las sacaremos y las dejaremos enfriar.

Precalentamos el horno a 220 grados, engrasamos una fuente con aceite de oliva virgen extra y distribuimos las patatas por encima. Machacamos cada patata con un vaso grande hasta que se abra por varios vértices para poder sazonarlas al gusto.

Es el momento de regarlas sin miedo con el aceite de oliva, salpimentar y sazonar con romero, tomillo y pimentón al gusto. Las horneamos durante 25 minutos, o hasta que veamos que se hayan dorado bien.

Las sacamos, las ponemos en el plato solas o acompañadas de una salsa de queso o tipo tártara y las disfrutamos como entrante o como guarnición.

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