Si hablar de alta gastronomía es hacerlo de Francia, hablar de gastronomía francesa es hacerlo del que probablemente sea el plato galo más famoso en todo el mundo: el pato a la naranja o, como lo llaman nuestros vecinos, canard à l'orange.
Un plato que tiene una y mil versiones y que hoy os traemos a Recetas fáciles en la versión que recurre al magret de pato o, en su defecto, a la pechuga de pato.
Pese a lo que muchos piensan, la elaboración del pato a la naranja es mucho más sencilla de lo que parece. Lo único que hace falta es tener una hora, conseguir los ingredientes y tener un paso a paso facilísimo como el que os proponemos aquí.
Así que si quieres aprender a hacer un riquísimo pato a la naranja casero, ponte el mandil, prepara los fogones y sigue cada uno de los pasos que te proponemos justo a continuación.

Coloca todos los ingredientes a mano y coge el magret para retirarle el exceso de grasa primero y hacerle cortes en forma de cruz o cuadrados en la parte de la piel

Lava la naranja y rállala en tiras finas. Cuando la tengas, resérvala.

Pon la sartén a fuego medio, coloca la pechuga de pato con la piel hacia abajo y déjala así alrededor de cinco minutos o hasta que la piel se dore. Retira el exceso de grasa derretida según avance la cocción y dale la vuelta a la pechuga.
Cocínala otros cinco o seis minutos por este lado. Échale un poco de sal y pimienta por cada lado y retírala del fuego. Cúbrela con papel de aluminio y deja que repose unos cinco minutos.

Devuelve el magret a la sartén y échale el zumo de naranja, la miel, la ralladura y el licor de naranja.

Cocínalo a fuego lento hasta que espese la salsa y se haga una especie de crema perfecta para el magret.

Corta la pechuga de pato en rodajas, échale la salsa de naranja por encima y disfruta de tu pato a la naranja casero.

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