Los pimientos rellenos de carne al horno son un plato que combina sabores rústicos con una presentación elegante, transformando ingredientes simples en un verdadero manjar que gusta tanto a mayores como a niños.
Cada pimiento, con su vibrante color, esconde en su interior una mezcla suculenta de carne picada, arroz, y tomate, cocinados con un sofrito de cebolla y ajo, y sazonados con pimentón dulce.
El proceso de cocción en el horno permite que los pimientos absorban los jugos de la carne, a la vez que suaviza su textura y potencia su sabor.
Los pimientos rellenos de carne al horno son una prueba de que, con los ingredientes adecuados y un poco de tiempo, es posible crear platos sencillos, a la par que atractivos y deliciosos.

Precalienta el horno a 180 grados °C.

Corta los pimientos por la mitad, a lo largo, y retira las semillas y las membranas internas. Coloca los pimientos en una fuente apta para horno.

En una sartén grande, calienta un poco de aceite de oliva a fuego medio. Añade la cebolla y el ajo, y sofríe hasta que la cebolla esté transparente. Agrega la carne picada a la sartén y cocina hasta que ya no esté rosada. Asegúrate de deshacer cualquier grumo grande.

Añade el tomate triturado, el arroz, el pimentón dulce, la sal y la pimienta. Cocina a fuego lento durante unos 10 minutos hasta que todos los sabores se hayan mezclado.

Rellena los pimientos con la mezcla de carne y coloca las tapas de los pimientos encima. Cubre la fuente con papel de aluminio y hornea durante 30 minutos. Después de 30 minutos, retira el papel de aluminio, espolvorea los pimientos con queso rallado y vuelve a meter en el horno durante otros 10-15 minutos, hasta que el queso esté gratinado y dorado.

Deja que los pimientos se enfríen durante unos minutos antes de servir. ¡Buen provecho!

0 raciones