Ha nacido la pizza baja en carbohidratos y libre de gluten. Y, si no te lo crees, sigue leyendo.
Lo que diferencia a esta pizza de una pizza convencional es, principalmente, su base. Y es que, la mayor parte de su masa es calabacín, al que se agrega huevo y harina de trigo sarraceno para darle consistencia.
Otro punto a favor de esta pizza es que, dado que su masa no tiene que fermentar, es mucho más fácil y rápida de preparar.
El resultado, avisamos ya, te sorprenderá. ¿Te animas a prepararla con nosotros?

Lava el calabacín, rállalo y escúrrelo en un colador para que suelte el exceso de agua.

Precalienta el horno a 200ºC.

En un bol, mezcla el calabacín junto con los huevos y la harina.

Extiende la masa sobre una bandeja apta para horno, extiende una capa de queso y hornéalo durante unos 18 minutos o hasta que empiece a dorarse.

Retira la masa del horno y extiende la salsa de tomate, el resto de queso rallado y el pepperoni. Hornéalo durante 10 minutos más.

¡Sírvela caliente y disfrútala en la mejor compañía!

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