El pollo a la antigua es un clásico de nuestro recetario habitual que triunfa siempre que lo preparamos en casa. Además, es fácil de hacer y no requiere de muchos conocimientos de cocina para obtener un resultado de 10.
Para la base de esta receta se necesitarán ingredientes tales como solomillos de pollo, champiñones, puerro, vino blanco, nata y mostaza.
El resultado es un pollo jugoso y tierno, acompañado de una salsa cremosa con mostaza y champiñones, que realza aún más su sabor.
Este plato se puede servir acompañado de patatas al horno y verduras de temporada, arroz hervido o puré de patatas, completando así una comida reconfortante y sabrosa.
El pollo a la antigua es una opción ideal tanto para comidas informales como para ocasiones especiales que puedes tener listo en menos que canta un gallo. ¡Te explicamos cómo a continuación!

Comienza troceando y salpimentado los solomillos de pollo. Después, pon una sartén al fuego, agrega un chorrito de aceite y cocínalos hasta que queden ligeramente dorados. El objetivo es sellarlos por fuera, ya que acabarán de cocinarse en la salsa más adelante. Una vez sellados, retíralos de la sartén y resérvalos en un plato.

En la misma sartén, agrega un poquito más de aceite y sofríe el puerro. Una vez rehogado, incorpora los champiñones en láminas y cocina durante un par de minutos más.

Agrega el vino blanco, remueve y espera a que se evapore.

Devuelve el pollo a la sartén. A continuación, incorpora la nata y la mostaza antigua. No te olvides de salpimentar. Cocina durante 10 minutos a fuego bajo.

Sirve, acompaña de la guarnición que prefieras y ¡listo para disfrutar!

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