Quien dice que comerse unas pechugas de pollo es aburrido es porque no conoce la sabrosa y untuosa versión que llevan cocinando durante siglos nuestros vecinos del norte. Nos referimos, cómo no, al pollo a la francesa. Una elaboración tan rica como rápida con la que queremos ampliar el recetario de los amantes de la carne en general y de las pechugas en particular. Y es que, aunque no sea la receta de pollo más sana que hayas probado nunca ,sí que es una de esas recetas rapidísimas y resultonas que igual te sirven para salir al paso en tu día a día que para ofrecer cuando tienes invitados. Así que si quieres conocer la receta del pollo a la francesa tradicional versión facilísima, toma buena nota de los ingredientes, baja al súper, colócate el mandil y sigue el paso a paso que te ofrecemos a continuación.

Empezamos salpimentando las pechugas de pollo con sal, pimienta, orégano y pimentón ahumado. Posteriormente pasamos a enharinarlas.

Buscamos un bol y batimos dos huevos. Le echamos un poco de sal, un poco de pimienta, un poco de orégano y un poco de ajo en polvo y pasamos las pechugas enharinadas por los huevos batidos.

Buscamos una sartén y freímos las piezas ligeramente hasta que se doren y las reservamos.

Buscamos una nueva sartén y vertimos mantequilla con harina sin dejar de remover hasta conseguir una especie de bechamel.

Volvemos a la sartén donde tenemos el pollo y le echamos el vino y subimos el fuego para evaporar el alcohol. Posteriormente le agregamos el caldo y el zumo de limón, un dado de mantequilla y cocinamos durante 10 minutos.

Echamos las pechugas de pollo y las dejamos a fuego lento hasta que la salsa espese. Cuando haya espesado decoramos con perejil picado y servimos.

4 raciones