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Pollo piccata

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Uno de los platos que forman parte del día a día de nuestros vecinos italianos es su famosa piccata di pollo o, como se llama en español, picatta de pollo.

Una elaboración sencilla a la par que sabrosa que tiene a la pechuga de pollo cortado en filetes gruesos como protagonista y al vino blanco, al limón y a las alcaparras como secundarios de lujo.

Para colmo, resulta tremendamente económico y se tiene listo en menos de media hora, por lo que si no lo conoces te recomendamos que le des una oportunidad.

El resultado, un pollo jugoso con una salsa suave, untuosa y muy aromática, ya te lo adelantamos, te obligará a repetir de vez en cuando.

 4 pechugas de pollo
 100 grs harina
 350 grs vino blanco
 150 grs zumo de limón recién exprimido
 3 alcaparras
 perejil fresco picado
 pimienta negra recién molida
 sal
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Empezamos limpiando las pechugas de pollo y córtandolas por la mitad para dejarlas abiertas en mariposa. Salpimentamos al gusto y las pasamos por harina.

Buscamos una sartén, la ponemos en el fuego a fuerza media con un poquito de aceite de oliva y, cuando esté caliente, colocamos los filetes. Los cocinamos por ambos lados hasta que estén doraditos. Reservamos el pollo tapándolo con un platito.

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En esa misma sartén, echamos el vino blanco y el zumo de un limón recién exprimido. Salpimentamos al gusto y dejamos que reduzca. Si queremos que la salsa quede densa, le agregamos una pizquita de maicena.

3

Echamos a la sartén con la salsa picatta el pollo y, cuando haya reducido un poco más la salsita, incorporamos las alcaparras. Lo cocinamos todo junto durante un par de minutos y bajamos el fuego.

4

Lo dejamos en el fuego uno segundos hasta que tengamos un plato en el que servirlas en su jugo con un poquito de perejil picado por lo alto. Si te parece poco, puedes acompañar tu picatta de pollo con un poco de pasta o con unas verduras salteadas.

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