El Rey del pollo frito, aun con el paso de los años, sigue siendo el Kentucky Fried Chicken, más conocido como KFC, la mayor franquicia de pollo frito del mundo.
La razón es bien sencilla: fueron los inventores de una suerte de rebozado crispy ultra crujiente que nadie había hecho antes y que, por suerte, ya podemos hacer cualquiera de nosotros en casa.
Para ello tan solo hace falta contar con la receta del rebozado KFC que os traemos hoy y con la que es posible conseguir un pollo frito jugoso por dentro y extremadamente crujiente por fuera.
Dos claves para conseguir un pollo frito de 10 que os pasamos a contar tras los ingredientes y el paso a paso de la receta del rebozado KFC.

Empezamos cogiendo las piezas de pollo y untándolas en la mostaza y en la crema de ajo, para posteriormente marinar cada pieza en una mezcla que haremos con cerveza, sal, tomillo, pimienta y el resto de especias. Las dejamos marinando durante 20 minutos.

Buscamos dos cuencos. En uno echamos la leche y los huevos y lo batimos todo bien para impregnar allí las piezas de pollo y en el otro el resto de ingredientes para el rebozado. Es decir, la harina, el pimentón picante, la pimienta, la sal, etc.

Cuando hayamos pasado las piezas de pollo con la mezcla de leche y huevo y el rebozado las echamos en una freidora o una sartén profunda repleta de aceite a fuego medio.

Una vez echemos una miga y eche a bailar, iremos echando las piezas y las calentaremos durante seis minutos a fuego medio y ocho minutos a fuego bajo o hasta que el pollo quede dorado como el de la imagen.

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