Si España es tierra de cucharas y el invierno la mejor época para disfrutar de los muchos y sabrosos platos de cuchara que tienen su origen a lo largo y ancho de nuestra geografía, pocos sitios como nuestro país para degustar un buen potaje.
Pues bien, de entre los muchos e imprescindibles potajes españoles hay uno que nos vuelve loco y que no nos resistimos a traeros la receta. Hablamos del potaje de invierno.
Una elaboración a base de pollo, garbanzos, acelga, cebolla, patata, zanahoria y tocino que, si no la has probado, debes hacerlo cuanto antes.
Sobre todo si eres un amante de los platos de cuchara ricos, completos y nutritivos como el del potaje de Navidad que os enseñamos a continuación:

En el caso de que, en lugar de garbanzos cocidos, prefieras usar garbanzos secos, recuerda ponerlos a remojo durante al menos 24 horas y, antes de empezar con la receta, escurrirlos bien.
En cuanto estén los garbanzos listos, buscaremos una olla grande, que puede ser la misma en la que teníamos los garbanzos, echamos la carne y el tocino, los cubrimos de agua y salpimentamos. Encendemos el fuego a fuerza fuerte.

En cuanto entre en ebullición, retiramos la espumita de grasa que vaya tirando la carne y, en ese momento, echamos la zanahoria, la cebolla y la patata peladas y cortadas a trozos pequeños y la hoja de acelga picada. Dejamos que se cocine cinco minutos y agregamos los ajos sin pelar y los garbanzos. Bajamos el fuego a fuerza media y dejamos que se cocine hasta que el punto de carne y las verduras sea el óptimo.
En cuanto veamos que están en su punto, sacamos la carne y los ajos, troceamos la carne, pelamos los ajos y emplatamos todo junto. Antes de servirlo regamos el plato con un chorrito de aceite y con un poquito de perejil picado por lo alto.

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