La quiché es un plato originario de la región de Lorena en Francia que se ha popularizado en todo el mundo por su versatilidad y delicioso sabor.
Se trata de tarta salada con una base de masa quebrada y un relleno a base de huevos y nata, al que se le pueden añadir diferentes ingredientes como queso, verduras, carne o mariscos.
La quiché es una opción muy socorrida, ya que se puede comer tanto caliente como fría, como plato principal o como aperitivo, y se puede servir en cualquier momento del día.
Es una opción perfecta para picnics, brunch, almuerzos rápidos o cenas ligeras.
Además de ser deliciosa, la quiché también es muy fácil de preparar. En la receta que os proponemos hoy, solo necesitaremos masa quebrada, huevos, nata, espinacas y bacon.
El resultado es una deliciosa, te lo adelantamos ya, ¡te encantará!

Precalentamos el horno a 200 °C.

Extendemos la masa quebrada sobre el molde de nuestra quiché, cubrimos de garbanzos u otra legumbre para aportar peso y horneamos 10-15 minutos cubierta de papel film.

En una sartén, incorporamos los taquitos de bacon y los cocinamos en su propia grasa. Una vez dorados, incorporamos las espinacas y salteamos un par de minutos hasta que hayan reducido su tamaño.

En un bol, mezclamos los huevos junto con la nata líquida, las espinacas y el bacon. Salpimentamos.

Sacamos la masa del horno, retiramos los garbanzos y rellenamos con la mezcla de nuestro bol. Cubrimos de queso y horneamos 30 minutos a 180 °C.

Retira la quiché del horno y déjala atemperar antes de consumirla. ¡Qué aproveche!

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