La Semana Santa asoma a la vuelta del calendarios y eso es sinónimo de procesiones, fervor católico y, cómo no, de dulces típicos.
La lista de dulces típicos de Semana Santa es casi tan amplia como el número de localidades españolas en las que se preparan.
Dicho esto, existen algunos clásicos como el que hoy nos ocupa: los rollos fritos tradicionales de Semana Santa a base de huevos, leche, harina y azúcar.
Una delicia que, como cualquier dulce, está mejor cuando se hace en casa, por lo que vamos a aprovechar la previa de la Semana Santa para aprender a hacer unos estupendos rollos fritos caseros.

Empezamos batiendo los huevos para, posteriormente, agregar el aceite poco a poco y, finalmente, la ralladura de la piel del limón, las gaseosas, la leche y el azúcar.

Mezclamos todo bien y, progresivamente, vamos echando la harina hasta conseguir una masa que podamos moldear con las manos. Cuando la consigamos la dejamos reposar durante al menos un cuarto de hora.

Será entonces cuando separemos la masa en varias bolas del diámetro de una pelota de golf a la que haremos un agujero en el centro. Según las vayamos teniendo las vamos friendo en una sartén grande y profunda con abundante aceite.

Conforme se vayan dorando, las vamos poniendo en una fuente cubierta con papel absorbente. Las espolvoreamos y las servimos y disfrutamos bien calientes.

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