Uno de los entrantes más habituales en las celebraciones de buena parte de las localidades mediterráneas es el salpicón de marisco.
Una elaboración a base de moluscos, crustáceos, y diferentes verduras y hortalizas que destaca, además de por su apreciado sabor, por ser tremendamente interesante a nivel nutritivo.
Pensado para comerse a temperatura ambiente, resulta ideal para sacar al centro en cualquier comida o cena especial, ya que por su ligereza puede consumirse de igual forma, tanto de día como de noche.
Por ello y porque sois muchos los que nos preguntáis por ideas de entrantes para comidas y cenas especiales, os traemos la receta tradicional del salpicón de marisco, versión fácil.
Empezamos buscando una olla grande y profunda en la que sumergir un buey de mar de cerca de un kilo. En cuanto el agua entre en ebullición lo dejaremos entre 12 y 17 minutos, dependiendo del peso, junto a un puñado de sal y una hoja de laurel. En cuanto esté cocinado lo reservaremos y aprovecharemos esa misma agua para cocer los huevos. Cuando estén listos, los reservamos también.

A continuación repetimos la operación y, con abundante agua y sal, echamos a hervir los langostinos durante dos minutos a fuego fuerte. Los retiramos, los pelamos y los reservamos. Aprovechamos esa misma agua para cocer los mejillones al vapor hasta que se abran. También los reservamos.

Llega el momento de picar el pimiento verde, el pimiento rojo y la cebolleta muy finos, Los echamos en un bol y abrimos y picamos la carne del buey de mar y de todos los langostinos menos uno, que reservaremos entero para decorar.

Pelamos los huevos y los cortamos bien pequeños. Mezclamos todos los ingredientes, regamos con el aceite y el vinagre, rectificamos la sal y dejamos el salpicón de marisco en la nevera hasta que lo vayamos a servir.

Llega la hora de servirlo, buscaremos un bol, lo echaremos y decoraremos con el langostino cocido pelado que teníamos reservado y un poco de perejil, como en el ejemplo de la foto.
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