Las salsas de queso son unas de las salsas más socorridas, por lo sabrosas y versátiles que resultan, en todas y cada una de sus versiones.
Y es que estas van, desde la famosa salsa de queso de los nachos, hasta la salsa de queso azul para untar o aderezar una ensalada.
En la receta de salsa de queso casera que os traemos hoy nos vamos a centrar en cómo hacer una salsa de queso con queso suave y para todos los gustos. Sin embargo, basta que cambies este por el que más te guste para conseguir un aderezo de 10.
Y es que, como vas a ver, conseguir una salsa de queso sabrosa, untuosa y perfecta para maridar todo tipo de elaboraciones es más fácil de lo que parece.

Empezamos colocando todos los ingredientes en la mesa de trabajo de la cocina y buscando un rallador para rallar el queso que desees. Nosotros vamos a elegir un queso cheddar para unos nachos.

A continuación, buscamos una olla. Echamos la mantequilla, la derretimos a fuego lento y, en cuanto se haya derretido, le sumamos las tres cucharadas de harina tamizada. Revolvemos bien para evitar que se formen grumos.

Salpimentamos, removemos y vamos echando la leche, poco a poco, en chorritos, sin dejar de remover. Si se quiere más densa, se puede echar un poco menos de leche.

En cuanto la mezcla vaya tomando espesor, lloveremos el queso rallado y removeremos hasta que se funda completamente. Corregimos el punto de sal y pimienta y, cuando esté fundido y en el punto de sal que quieres, lo retirarás del fuego. Tu salsa de queso casera está lista.

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