En el día de hoy os queremos enseñar a hacer una de las salsas que todo cocinero que se precie debe conocer y manejar para sus platos.
Nos referimos a la salsa velouté. Un aderezo francesa que está formado por una base de caldo de ave, ternera o pescado ligado con un roux blanco o rubio.
Como veréis en el paso a paso se trata de una salsa muy parecida a la bechamel, pero en la que la leche se sustituye por un caldo que la hace un poco más potente de sabor.
Para aligerarla o espesarla, bastará jugar con el roux o mezcla de harina y mantequilla. El resultado, ya os lo avanzamos, os encantará.

Arrancamos elaborando el roux o mezcla de harina y mantequilla tostada. El procedimiento es el mismo que cuando elaboramos una bechamel. Dependiendo de cuánto la tostemos obtendremos una roux blanca o una rubia.
Ya con la sartén puesta sobre el fuego al mínimo echamos la mantequilla y la derretimos. Sin dejar de dar vueltas a la mantequilla vamos integrando la harina, poco a poco,

Si optamos por una velouté de ave iremos echando el caldo de pollo poco a poco como si se tratase de la leche de la bechamel. No dejaremos de remover para que se ligue bien y coja cuerpo.
Si la velouté es de pescado, haremos lo mismo, pero echando, en este caso, un fumé de pescado.

Cuando esté ligada solo nos quedará rectificar la sal y, si nos ha quedado espesa, aligerarla con un poco más de caldo.

La vertemos en un salsero y, la que sobre, la guardamos en la nevera para volver a utilizarla durante los próximos días.

0 raciones