Uno de los platos más adorados por los romanos, con permiso de la pizza, la pasta y el helado artesano, es la Saltimbocca a la romana.
Una elaboración cárnica que tiene algo de San Jacobo y de Cachopo, pero que se desmarca de todos estos platos por contar con dos ingredientes típicos de la 'burra e salvia': la salvia y la mantequilla.
Dos ingredientes que acompañan a la ternera y al prosciutto o jamón crudo en su paso por la sartén y que maridan a las mil maravillas.
Así que, tanto si te has quedado prendado de la Saltimbocca a la romana y quieres aprender a cocinarla en casa, como si tienes curiosidad por saber a qué sabe la ternera más famosa de la capital italiana, no te pierdas la receta que te mostramos a continuación.

Aplastamos bien los filetitos de ternera con un rodillo y cubriéndolos con papel film hasta dejarlos lo más finos posible y los salpimentamos.

Colocamos sobre cada filete de ternera una loncha de jamón y dos hojas de salvia fijándolas con un palillo.

Ponemos a calentar la mitad de la mantequilla en una sartén a fuego lento y esperamos a que se derrita.

Subimos el fuego a potencia medio – alta y rebozamos los filetes con harina antes de freírlos durante un par de minutos por el lado sin vacío y un minuto por el lado del jamón y la salvia. Los sacamos y los reservamos.

Echamos el vino en la sartén y le damos a fuego medio - alto hasta que se reduzca y sumamos la mitad de la mantequilla que teníamos reservada. Cocinamos durante un minuto.

Echamos la salsa sobre los filetes, les llovemos un poco de pimienta negra y servimos rápido. Nuestra Saltimbocca a la romana está lista para salir a la mesa.

0 raciones