La sopa de verduras es una de esas recetas que todos debemos tener en nuestro recetario y elaborar de vez en cuando.
Los ingredientes de las sopas de verduras pueden cambiar enormemente en función de la región y la temperada en la que se cocine.
Casi todas suelen unir verduras y hortalizas y alguna hierba o especias como el perejil y la pimienta para condimentar el caldo y conseguir potenciar los sabores.
Sea como fuere, una buena sopa de verduras no solo es perfecta para dar los nutrientes que solo se encuentran en verduras y hortalizas a los más pequeños, sino también para contrarrestar los excesos y disfrutar de una comida completa, sana y ligera.

Nuestra sopa de verduras casera empieza picándose todos los vegetales y hortalizas en cubos y troceando todas las hojas, incluidas las de las espinacas. El tamaño no importa, siempre y cuando no sean trozos enormes.

A continuación buscamos una olla grande. La ponemos en el fuego con un par de cucharadas de aceite de oliva y, en cuanto este se haya calentado, echaremos la cebolla y la sofreiremos hasta que cambie de color (unos 2 o 3 minutos),
A este sofrito sumamos la zanahoria, el apio, los tallos de cebolla verde y las cayenas. Removemos todo bien y sumamos las judías. Tras otros dos minutitos rehogándose agregamos la calabaza y el calabacín. Rehogamos todo otros dos o tres minutos.

Es el momento de cubrir todos los ingredientes con agua. Nosotros recomendamos echar entre un litro y medio y dos litros. Subimos el fuego a fuerza medio-alta y salpimentamos al gusto. Lo cocinamos durante 20 minutos hasta que la calabaza y la zanahoria estén en su punto al morderse.

Pasado ese tiempo llovemos las hojas y hierbas (perejil, espinacas, hierbabuena...) y rectifiquemos el punto de sal. Tras un minutito en el fuego sacamos la olla del fuego y la servimos en platos hondos o en una sopera. Si se quiere se pueden agregar fideos o arroz.

0 raciones