La tarta tres leches es un pastel jugoso y dulce muy popular en Hispanoamérica, aunque también es muy habitual encontrarlo en países como Albania o Japón.
Como su propio nombre indica, para prepararlo se emplean tres tipos de leche: leche evaporada, leche condensada y nata o crema de leche.
La mezcla de estas tres leches se emplea para bañar un bizcocho extra-jugoso que se corona con una capa de nata montada.
Es un postre fácil de hacer y, en nuestra opinión, lo mejor es hacerlo de un día para otro, ya que esto permite que se asienten los sabores y queda mucho más rico.

Precalienta el horno a 200ºC.

Bate las yemas junto con la mitad del azúcar hasta que hayan doblado de volumen.

En un bol aparte, bate las claras a punto de nieve con el resto del azúcar y una pizca de sal.

Incorpora las yemas a las claras con movimientos envolventes para evitar que pierdan aire. Añade la harina tamizada e integra poco a poco. Vierte la mezcla en un molde apto y hornea el bizcocho durante unos 15 minutos. Después, déjalo atemperar.

Mezcla las tres leches en un bol y vierte esta mezcla sobre el bizcocho hasta que quede empapado. El bizcocho irá absorbiendo el líquido poco a poco.

Con la ayuda de unas varillas o batidora eléctrica, monta la nata junto con el azúcar y el extracto de vainilla. Cubre el bizcocho con la nata con la ayuda de una espátula.

Espolvorea canela y refrigera antes de servir.

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