Si eres un amante de las tostadas y del queso tienes que saber que en Gales llevan decenios preparando las que son las mejores tostadas de queso del mundo.
Conocidas Welsh rarebit (pan con queso tostado galés, en español) son un estupendo bocado tanto para desayunar como para merendar, quitar el hambre entre horas e incluso acompañar a un principal aportándole hidratos y proteínas.
Para hacer unas buenas tostadas galesas de queso, además de hambre, tan solo necesitarás un poco de pan, a ser posible de hogaza, queso chedar, harina, cerveza, mostaza Dijon, salsa Worcestershire y un poquito de pimienta para preparar una cubierta absolutamente deliciosa.
Pese a lo que pueda parecer viendo la lista de ingredientes, podrás tenerlas listas y delante tuya en la mesa en apenas 20 minutos desde que comiences con un paso a paso tan sencillo como el que te proponemos a continuación:

Empezamos poniendo el horno a precalentar a temperatura media y, mientras coge temperatura, buscamos un cazo y derretimos la mantequilla en él.

Cuando esta esté derretida la sumaremos la harina y lo mezclaremos todo durante un par de minutos sin parar de mover hasta que la mezcla se tueste ligeramente.

Será entonces cuando le sumemos poco a poco la cerveza y, sin dejar de remover, y ya con el cazo fuera del fuego, hagamos lo propio con la mostaza y la salsa Worcesterhire. Seguimos removiendo y, finalmente, agregamos tres cuartas partes del queso chedar.

Removemos todo bien y dejamos que se enfríe. Mientras se rebaja la temperatura de la cobertura cortamos las rebanadas de ambas y las tostaremos por los dos lados. Posteriormente las colocaremos en el horno y las cubriremos con la mezcla de queso.

Antes de meterlas en el horno y dejarlas a fuego medio hasta que se tuesten con la opción grill, las cubriremos con el resto de queso rallado por encima y unas gotitas Worcesterhire. Cuando estén doradas, las sacamos y las degustamos.

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