Cuando se trata de quedar bien con una comida o cena en casa, nada como echar mano de productos que sepas que te van a ayudar a triunfar.
No por nada el marisco es uno de los grandes protagonistas de los banquetes y de las cenas de Nochebuena o Nochevieja.
Pues bien, en el día de hoy os vamos a traer una receta sencilla y rápida de uno de los mejores mariscos que se pueden encontrar en España: la vieira.
Un productazo que abunda en Galicia y que vamos a llevar a otro nivel con la ayuda de jamón, cebolla, pimentón, aceite de oliva, vino blanco y un poco de pan rallado, los ingredientes de la receta tradicional de las Vieiras a la gallega caseras.

Empezamos limpiando las vieiras. Para ello deberemos abrirlas poniendo el cuchillo entre las conchas y girándolo. Una vez separada la carne de la concha, la lavamos bien, le quitamos la barbas y la bolsa negra que tienen dentro y reservamos las dos partes: la blanca y la naranja, después de aclararlas bien en agua para quitarles los posibles restos de arena que puedan tener. Guardamos las conchas para la presentación.

Picamos el jamón serrano muy fino, hacemos lo propio con la cebolla y reservamos ambos ingredientes. Buscamos la picadora y vertemos en su interior el pan rallado y el perejil fresco.

A continuación aromatizamos el aceite con un par de ajos laminados y una guindilla. Buscamos una sartén y la ponemos en el fuego con una cucharada de aceite de oliva. Ponemos el fuego a la mitad y sofreímos el ajo y la guindilla. En cuanto veamos que el ajo empieza a dorarse, retiramos los ingredientes y nos quedamos con el aceite aromatizado.

En esa misma sartén, echamos la cebolla picada y agregamos un poco de sal. Cocinamos durante 10-12 minutos sin dejar de remover hasta que veamos que la cebolla está blandita. Será entonces cuando agreguemos el jamón serrano picado. Mezclamos todo bien y dejamos que se cocine junto durante un par de minutos.
Tras ellos, llovemos la cucharadita de pimentón dulce. Removemos unos segundos a fuego suave, subimos el fuego y echamos el vino blanco. Volvemos a remover y, en cuanto entre en ebullición, bajamos el fuego y seguimos meneando hasta que se evapore el alcohol.

Ponemos el horno a 180 grados. Colocamos la vieiras en la bandeja del horno, las cubrimos con la salsa que acabamos de cocinar y las espolvoreamos con pan rallado hasta cubrir el sofrito. Las cocinamos durante ocho minutos, las pasamos a la ranura superior del horno y las gratinamos durante un minuto. En cuanto veamos que están doraditas, las sacamos del horno y las servimos bien calentitas.

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