El Wiener Schnitzel es un plato tradicional austríaco que consiste en una milanesa de ternera empanizada y frita. Aunque su nombre sugiere una conexión con la ciudad de Viena (Wien en alemán), la historia exacta de su origen es objeto de debate.
La versión más aceptada de la historia sostiene que el Wiener Schnitzel tiene sus raíces en la influencia italiana en la cocina austríaca. Se cree que la receta fue introducida en Austria durante el siglo XVII por la esposa del emperador Fernando II, la princesa española María Anna de España. La milanesa, que es una especialidad italiana, habría llegado a Viena a través de los contactos de María Anna con la corte española y la influencia de Italia.
La primera mención conocida del término "Wiener Schnitzel" se remonta al siglo XIX. Fue popularizado como un plato vienés en la cocina tradicional austrohúngara.
El Wiener Schnitzel auténtico se prepara con carne de ternera, aunque en algunos lugares puedes encontrar variantes que utilizan carne de cerdo o pollo. La clave está en la técnica de empanizado, que implica pasar la carne por harina, huevo y pan rallado antes de freírla. La milanesa resultante debe ser dorada y crujiente por fuera, mientras que la carne de ternera en su interior debe ser tierna y jugosa.
Hoy en día, el Wiener Schnitzel es uno de los platos más conocidos y queridos de la cocina austríaca. Se sirve comúnmente con rodajas de limón y a menudo se acompaña con papas, ensaladas o guarniciones de temporada. Este plato clásico ha trascendido las fronteras de Austria y se disfruta en muchos lugares del mundo.

Si los filetes de ternera son gruesos, puedes aplanarlos ligeramente con un mazo de carne para que tengan un grosor uniforme. Sazona los filetes con sal y pimienta al gusto.

Coloca harina en un plato hondo. Bate los huevos en otro plato hondo. Coloca pan rallado en un tercer plato hondo.

Pasa cada filete primero por la harina, asegurándote de que esté bien cubierto.
Luego, sumerge el filete en el huevo batido, asegurándote de que esté completamente cubierto.
Finalmente, cubre el filete con pan rallado, presionando ligeramente para que se adhiera bien el empanizado.

Calienta suficiente aceite en una sartén grande para cubrir la base.
Fríe los filetes empanizados en el aceite caliente hasta que estén dorados y crujientes, aproximadamente 3-4 minutos por cada lado.
Retira los filetes y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.

Sirve los Wiener Schnitzel caliente, acompañados de rodajas de limón.
¡Listo! Ahora tienes una receta básica para Wiener Schnitzel. Puedes ajustar las cantidades según el número de porciones que desees preparar. Además, puedes acompañarlos con guarniciones como papas, ensaladas o verduras al vapor según tus preferencias.

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