La escudella, también conocida como "escudella i carn d’olla," es uno de los platos más tradicionales y antiguos de la gastronomía catalana. Este cocido catalán tiene raíces históricas que se remontan a la Edad Media, siendo mencionado ya en textos culinarios del siglo XIV como parte de la cocina cotidiana de los hogares de Cataluña. Su origen se encuentra en la cocina popular, ya que se trata de un plato que aprovecha ingredientes básicos y económicos, adaptándose a los productos de temporada.
La escudella se caracteriza por ser una receta de cocción lenta que combina diferentes tipos de carne (ternera, cerdo, pollo o gallina) con embutidos como la butifarra, acompañados de verduras como col, zanahorias, patatas y apio. También incluye legumbres como garbanzos y arroz o pasta (generalmente galets grandes, típicos de la versión navideña). Este cocido se sirve en dos tiempos: primero, el caldo con la pasta, y luego las carnes y las verduras.
A lo largo de los siglos, la escudella ha evolucionado, pero su esencia ha permanecido como símbolo de la cocina familiar y festiva en Cataluña. En la actualidad, es especialmente popular en Navidad, cuando se prepara una versión más elaborada con ingredientes como la "pilota," una albóndiga grande hecha de carne picada y especias.
Este plato refleja la tradición de la cocina de aprovechamiento y el vínculo entre la comida y la celebración en la cultura catalana. Su elaboración sigue siendo un ritual que reúne a las familias, consolidándose como un emblema de la identidad gastronómica de la región.
Ingredientes
Cómo hacer Escudella o cocido catalán
En una olla grande, añade las carnes, las butifarras y los garbanzos remojados. Llena con agua fría, lleva a ebullición y desespuma las impurezas. Cocina a fuego medio durante 1 hora y 30 minutos.

Incorpora las zanahorias, el nabo, el puerro, las patatas y la col troceada. Cocina por otros 45 minutos a fuego lento.

Saca una parte del caldo y cocina los galets en una olla separada según las indicaciones del paquete. Agrega la pilota al caldo principal en los últimos 20 minutos.

Servir en dos tiempos:
- Primero, el caldo con los galets.
- Luego, las carnes, embutidos, verduras y garbanzos.

Este plato es ideal para reuniones familiares, y los sabores se intensifican si se prepara con antelación. ¡Disfrútalo como una auténtica tradición catalana!





