Receta de Salsa de almendras
La salsa de almendras es uno de esos aderezos que todo amante debería conocer, apreciar, cocinar y tener en su libro de recetas.
Y es que se trata de una salsa perfecta para saborizar todo tipo de carnes, pescados, verduras, ensaladas, pastas y entrantes de todo tipo.
Para colmo, las almendras son un ingrediente altamente nutritivo que posee un alto contenido en calcio, vitamina E y fibra.
Para preparar la receta tradicional de la salsa de almendras solo necesitarás tener 15 minutos y los ingredientes que te detallamos a continuación.
Ingredientes
Cómo hacer Salsa de almendras
Para elaborar nuestra salsa de almendras casera empezaremos pelando y troceando la cebolla y los dientes de ajo y reservándolos. A continuación cortamos las rebanadas de pan en trozos pequeños y las reservamos.
En el caso de que no dispongas de almendras molidas y tengas almendras enteras, pelálas, córtalas y machácalas con un mortero hasta conseguir una arena de almendras.

Es el momento de buscar una sartén y de echar el aceite. Lo calentamos a potencia media y sofreímos la cebolla previamente cortada. En cuanto esta empiece a dorarse, le sumamos los trozos de pan. No dejes de remover con una cuchara de madera para evitar que se quemen y peguen los trozos de cebolla.

En cuanto el pan esté frito, le sumamos la almendra molida o triturada hasta que se coja color. Será entonces cuando le echemos 3 o 4 cucharadas de vino blanco (opcional) y sigamos removiendo. En cuanto se haya evaporado le agregamos 3 cucharadas de tomate frito, lo mezclamos todo y dejamos que repose durante 2 o 3 minutos.

Echamos la media pastilla de caldo de ave o 1 vaso de caldo y removemos bien la salsa de almendras. Vertemos la leche, cocinamos durante otro par de minutos y retiramos la salsa del fuego.

Metemos nuestra salsa de almendras en la batidora y la batimos junto con un chorrito de leche o de agua si ves que está muy espesa. En cuanto esté densa, pero no mazacote, la sacamos, la servimos en una salsera y la disfrutamos. La que nos sobre la metemos en un tarrito para frigorífico y la guardamos durante 5 o 7 días para consumirla cuando nos apetezca.





