¿Aún no has probado el hidromiel? Esta bebida milenaria, elaborada mediante la fermentación controlada de una mezcla de miel y agua, es una de las bebidas de baja graduación alcohólica más antiguas de la historia.
Y es que existen referencias de su consumo en épocas y culturas muy diferentes: a modo de ejemplo, se sabe que era consumida por los antiguos egipcios y también por los vikingos.
Pero no hablemos solo del pasado: el hidromiel también es una bebida del presente y del futuro, como bien demuestran en Zángana, una empresa asturiana cuya especialidad es la producción de hidromiel de primera categoría y que dispone de una de las bebidas ecológicas más interesantes del mercado.

En concreto, Zángana produce y comercializa hidromiel ecológica, una bebida bio, natural y, además, deliciosa para el paladar.
Se trata de una bebida de muy baja graduación alcohólica, sin gluten, sin conservantes ni aditivos artificiales, apta para ser consumida por personas con celiaquía y por la mayoría de quienes sufren alguna alergia.
Para elaborar el hidromiel, esta empresa emplea ingredientes naturales, como la miel 100 % española, el agua de manantial y la levadura.
De esta forma, se respeta el medio ambiente y la biodiversidad. Además, se favorece la viabilidad de los negocios de los emprendedores asturianos y nacionales de estas materias primas.
Un lujo para el paladar

Los distintos tipos de Hidromiel Zángana se distinguen por su sabor único y su ligera gasificación natural. Las graduaciones alcohólicas oscilan entre los 5,2º y los 8,5º, según si la variedad de hidromiel es más dulce o más seca.
Sean cuales sean tus preferencias, encontrarás un hidromiel que las satisfaga, tanto si estas son gustativas como si están relacionadas con tu modo de entender la vida.
A este último respecto, en esta tienda dispones de un hidromiel elaborado exclusivamente con miel asturiana certificada. También puedes optar por su hidromiel 100 % ecológico, con certificación de COPAE (Consejo de la Producción Agraria Ecológica del Principado de Asturias).
En resumidas cuentas, el Hidromiel Zángana es una bebida natural, que puedes disfrutar en cualquier ocasión y en cualquier lugar. Además, es muy versátil, apta para ser degustada en solitario o para ser maridada con todo tipo de comidas.
¿Qué te aporta esta bebida?
Además de disfrutar de su bouquet exclusivo y único, cuando pruebes el Hidromiel Zángana te sentirás conectado con las antiguas tradiciones de los pueblos asturianos. Y es que esta bebida se elabora de forma totalmente artesanal en el corazón de Asturias, uniendo el concepto de bebida alcohólica más antigua de la humanidad con las innovadoras técnicas actuales.
Pero todo lo que te digamos no es suficiente para describir lo que experimentarás degustando esta bebida sostenible: lo mejor es que lo compruebes tú mismo. Para hacerlo, todo lo que has de hacer es entrar en la tienda online y seleccionar una de sus variedades de hidromiel.
Y si no sabes muy bien con cuál quedarte, te recomendamos que te inclines por uno de sus packs de degustación. Dispones de lotes de seis y de doce botellas de 33 centilitros que te permitirán saborear todas las variedades de hidromiel disponibles en Zángana.
Un poco de historia

Su historia se remonta a la antigüedad, y se cree que es una de las primeras bebidas alcohólicas producidas por los seres humanos.
La hidromiel tiene sus raíces en varias culturas antiguas en todo el mundo. Se han encontrado evidencias arqueológicas de la producción de hidromiel en China, Egipto, Grecia y Roma, así como en la cultura vikinga en Europa del Norte.
En China, se tiene registro de la hidromiel en textos antiguos que datan de al menos 7000 a.C. La bebida era conocida como «jiu» y se elaboraba a partir de arroz, miel y frutas.
En el antiguo Egipto, la hidromiel era apreciada y se consumía tanto en rituales religiosos como en la vida cotidiana. Se le atribuían propiedades medicinales y se consideraba un símbolo de la fertilidad.
En la antigua Grecia y Roma, la hidromiel era conocida como «ambrosía» y «nectar«. Era considerada la bebida de los dioses y se asociaba con la inmortalidad y la celebración. Los poetas y escritores de la época a menudo mencionaban la hidromiel en sus obras.
Durante la Edad Media, la hidromiel era una bebida popular en Europa. Se producía en monasterios y hogares, y su popularidad continuó durante varios siglos.
Los vikingos son famosos por su consumo de hidromiel. La bebida era parte de sus festividades y celebraciones. La hidromiel también estaba vinculada a la mitología nórdica, y se creía que tenía propiedades mágicas y curativas.
Con la llegada de otras bebidas alcohólicas como la cerveza y el vino, la popularidad de la hidromiel disminuyó en muchas partes del mundo. Sin embargo, en tiempos más recientes, ha experimentado un resurgimiento en la escena de las bebidas artesanales y está ganando popularidad entre los amantes de la cerveza y el vino.





