Receta de Crema de almendras casera
La crema de almendras es un producto relativamente moderno, pero las almendras como ingrediente han sido utilizadas en la cocina desde hace miles de años, en diversas culturas. La historia de la crema de almendras está vinculada tanto a la evolución de la pastelería como a la expansión de los productos de frutos secos.
Orígenes de las almendras
Las almendras provienen de la región del Medio Oriente y Asia Central, donde se cultivaban hace más de 4,000 años. Los antiguos egipcios, griegos y romanos ya conocían las almendras y las utilizaban en diversos platillos, tanto salados como dulces. En estos tiempos, las almendras eran utilizadas para hacer pasteles y dulces, aunque no existía una "crema" como la conocemos hoy.
Evolución hacia la crema
La crema de almendras, similar a las cremas de nueces o maní, es producto de la tendencia moderna de hacer untables a partir de frutos secos. Aunque en sus primeros usos las almendras se trituraban para hacer harina o se usaban en preparaciones como la leche de almendras, la versión "crema" comenzó a popularizarse más en los siglos XX y XXI.
En la década de 1970, la popularidad de las cremas de frutos secos, impulsada por la tendencia de alimentos más saludables, llevó a que se empezara a producir y comercializar crema de almendras como alternativa a las mantequillas tradicionales (de cerdo o de leche). Estas cremas se elaboran moliendo las almendras hasta obtener una pasta espesa, y pueden llevar aditivos como aceite, sal y azúcar, o bien mantenerse completamente naturales.
Popularidad reciente
En la actualidad, la crema de almendras ha ganado mucha popularidad, especialmente en dietas vegetarianas, veganas, y libres de gluten. También se ha valorado por sus beneficios nutricionales, como su alto contenido en grasas saludables, proteínas y antioxidantes. Además, debido a la creciente demanda de alimentos sin lácteos ni gluten, las cremas de almendras se han convertido en una alternativa muy apreciada para untar sobre pan, acompañar galletas o incluso como ingrediente de batidos y postres.
En resumen, aunque las almendras se han utilizado desde la antigüedad, la crema de almendras tal como la conocemos hoy en día es un fenómeno más reciente, ligado a la salud y la tendencia de alimentos naturales.
Ingredientes para 4 personas
Cómo hacer Crema de almendras
Tostar las almendras (opcional)
Si deseas un sabor más intenso, puedes tostar las almendras. Para ello, coloca las almendras en una sartén a fuego medio-alto y tuéstalas durante 5-7 minutos, removiendo constantemente para evitar que se quemen. Si prefieres la crema más suave y delicada, puedes omitir este paso.

Procesar las almendras
- Coloca las almendras en un procesador de alimentos. Tritura las almendras durante unos minutos. Inicialmente, las almendras se desmenuzarán, pero después de un rato, comenzarán a soltar su aceite y se convertirá en una pasta.
- Si la mezcla está demasiado espesa o no se está formando una pasta, agrega una cucharadita de aceite (de oliva o coco) para facilitar el proceso.

Añadir los ingredientes opcionales
Si deseas que la crema tenga un toque dulce, agrega miel o azúcar al gusto, junto con una pizca de sal. Procesa todo junto hasta que los ingredientes estén bien integrados y la crema tenga la consistencia deseada. Si está demasiado espesa, puedes añadir un poco de agua para aligerarla.

Refrigerar:
Una vez que la crema esté lista, transfiérela a un frasco hermético. La crema de almendras se puede conservar en la nevera durante 1-2 semanas.
¡Y listo! Tienes una crema de almendras casera, deliciosa y saludable, perfecta para untar sobre pan, galletas o disfrutar de otras formas.





