Receta de Crema de chirivías con jengibre
La crema de chirivías es una receta con raíces en la cocina europea, especialmente en el Reino Unido y Francia, donde la chirivía ha sido un ingrediente fundamental durante siglos.
Origen y uso histórico
La chirivía (Pastinaca sativa) es una hortaliza de raíz que ha sido cultivada desde la antigüedad. Se cree que su consumo se remonta a la época romana, cuando se utilizaba como un alimento básico antes de la llegada de la patata a Europa. Durante la Edad Media, la chirivía era un ingrediente común en sopas y guisos debido a su dulzura natural y su disponibilidad en climas fríos.
Popularización de la crema de chirivías
La idea de convertir la chirivía en una crema o sopa probablemente surgió en la cocina francesa, conocida por su tradición de sopas y purés refinados. En Inglaterra, durante los siglos XVIII y XIX, la chirivía era una hortaliza clave en la dieta, y se comenzó a utilizar en sopas cremosas, a menudo combinada con especias como la nuez moscada y el jengibre.
En la actualidad, la crema de chirivías ha ganado popularidad en la gastronomía moderna, especialmente en la cocina vegetariana y gourmet, donde se realza con ingredientes como nata, mantequilla, caldo y hierbas aromáticas. Su textura suave y su sabor ligeramente dulce la hacen una opción apreciada en los meses fríos del año.
Ingredientes para 4 personas
Cómo hacer Crema de chirivías con jengibre
Preparar los ingredientes:
- Pelar y cortar las chirivías en trozos pequeños.
- Picar la cebolla y el ajo finamente.

Sofreír:
- En una olla grande, calentar el aceite de oliva o mantequilla a fuego medio.
- Añadir la cebolla y el ajo, y sofreír durante 3-5 minutos hasta que estén tiernos y translúcidos.

Cocinar las chirivías:
Agregar las chirivías cortadas a la olla y rehogar durante unos 2 minutos.

Añadir el caldo y cocinar:
- Verter el caldo de verduras y llevar a ebullición.
- Reducir el fuego y dejar cocinar a fuego lento durante 20-25 minutos, hasta que las chirivías estén muy tiernas.

Triturar:
- Retirar la olla del fuego y dejar que la mezcla se enfríe un poco.
- Usar una batidora de mano o de vaso para triturar hasta obtener una crema suave y homogénea.

Ajustar la textura y el sabor:
- Agregar la nata líquida (opcional) y mezclar bien.
- Condimentar con sal, pimienta y una pizca de jengibre si se desea.

Servir:
- Repartir en platos o cuencos y decorar con perejil fresco picado o croutones.
- Servir caliente.
¡Disfruta de esta crema suave y reconfortante!





