Receta de Panetes de Jaén
En España tierra de Semana Santa y de dulces de Semana Santa existe uno poco conocido en el resto de la geografía patria, a pesar de lo delicioso que es.
Nos referimos a los panetes de Jaén. Un dulce típico de Semana Santa que tiene su punto de partida en la cocina de aprovechamiento y que, como su nombre indica, tiene al pan (de días pasados) como protagonista.
Este, junto a un almíbar, dan lugar a pequeños dulces perfectos para una sobremesa o para acompañar con un café o con un té.
Así que si te gusta el dulce y no sabes con cuál disfrutar las próximas Pascuas, dale una oportunidad a los tradicionales panetes de Jaén caseros. Aquí va la receta:
Ingredientes
Cómo hacer Panetes de Jaén
Empezamos preparando el almíbar. Para ello buscamos un cazo en el que echar el agua, el anís y la ramita de canela. Lo ponemos en el fuego. Lo llevamos a ebullición y cuando rompa a hervir apagamos el fuego y dejamos a los ingredientes que se infusionen durante media hora para que el agua absorba bien todos los sabores. Pasada media hora colamos el agua para separarla de las especies.

En ese mis cazo calentamos el azúcar junto con el agua especiada, subimos el fuego y lo llevamos a ebullición para que el azúcar se disuelva y conseguir un almíbar ligerito. Cuando rompa a hervir le echamos la piel de naranja y el zumo de limón. Lo dejamos durante cinco minutos a fuego medio y lo retiramos del fuego.

Cogemos el pan y, con mimo, quitamos toda la corteza ayudándonos con cuchillo de sierra. Después, buscamos un rallador grueso y desmigamos todo el pan y lo guardamos en un bol.

Buscamos otro bol y batimos en este los huevos junto con el azúcar y el azafrán. Vertemos la mezcla de huevos junto con las migas de pan y un chorrito de agua.

Con la ayuda de un cucharón o unas varillas, mezclamos bien los huevos y el azúcar hasta conseguir formar una masa densa. Ahora, con dos cucharas, hacemos pequeñas bolas de masa de bocado y las reservamos.

Buscamos una sartén grande y profunda, la cubrimos hasta la mitad de aceite, la ponemos en el fuego a fuerza fuerte y freímos los panetes hasta que queden bien dorados. Según los vayamos teniendo, los colocamos sobre una fuente con papel absorbente.

Por último, buscamos un recipiente profundo en el que echar un poco de almíbar en la base y coronar con cuatro o cinco panetes por ración. Los panetes de Jaén caseros están listos para ser devorados.





