Receta de Robiols i crespells caseros
En la tierra de la ensaimada hay lugar para otros muchos e interesantes dulces. Un buen ejemplo de ello son los robiols i crespells.
Dos dulces perfectos para acompañar con el café cuya principal diferencia es que los robiols están rellenos y los crespells no.
La masa es, pues, la misma. Razón por la que vamos a aprovechar la receta de hoy para contaros cómo hacer unos estupendos robiols i crespells caseros.
Si sigues nuestro paso a paso tendrás ambos dulces listos en poco más de media hora de preparación y otra media de cocinado.
Ingredientes
Cómo hacer Robiols i crespells caseros
Empezamos nuestra receta de Robiols i crespells caseros mezclando todos los ingredientes con una batidora o un recipiente con varillas.
Bueno, casi todos, ya que vamos a reservar entre 100 y 150 gramos de harina para mezclarla al final con la mano.
El resultado de la mezcla de ingredientes debe ser una masa que podamos extender y trabajar con un rodillo.

Extendemos la masa con un rodillo y, para los crespells, recurrimos a un cortapastas con diferentes formas. Para los robiols bastará con cortarlos usando un platito de café o cualquier otro instrumento redondo no muy grande.

Los robiols los rellenamos con mermelada, requesón, cabello de ángel, chocolate o cualquier confitura que te guste. Recuerda poner el relleno en el centro de la masa, doblarlos por la mitad y cerrarlos bien con la ayuda de un tenedor, como si se tratase de una empanadilla.
En cuanto tengamos los robiols y los crespells listos los meteremos en el horno que habremos calentado a 180 grados con fuerza arriba y abajo durante un cuarto de hora. Pasado ese tiempo los sacamos, les espolvoreamos un poco de azúcar en polvo y los disfrutamos.





