Receta de Salsa Perrins casera o Worcestershire
La salsa inglesa más famosa y utilizada en todo el mundo tiene dos nombres, o tres, si agregamos el genérico de salsa inglesa. Nos referimos, cómo no, a la salsa Perrins o Worcestershire.
La salsa Worcestershire fue creada en la ciudad de Worcester, Inglaterra, por dos químicos, John Wheeley Lea y William Henry Perrins, en la década de 1830. De ahí el nombre "Lea & Perrins", que es la marca más conocida de esta salsa.
Según la leyenda, la salsa fue el resultado de un intento de replicar una receta de salsa traída de India por un noble inglés. Después de mezclarla y considerarla un fracaso, la dejaron en barriles donde fermentó y se transformó en la salsa que conocemos hoy.
La salsa Worcestershire contiene vinagre, melaza, azúcar, sal, anchoas, extracto de tamarindo, cebollas, ajo y especias. Debido a su proceso de fermentación y a sus ingredientes, la salsa tiene un sabor complejo que es a la vez salado, dulce, ácido y umami.
Una salsa de lo más versátil, ya que igual sirve para potenciar otras salsas, que para aderezar platos crudos o cocinados dándole un toque de sabor único que vuelve loco a los ingleses en general, y a los fans de las elaboraciones carnívoras en particular.
Así que si eres de los que lleva toda la vida comprando la famosa salsa Perrins en el supermercado y quieres aprender a hacer la salsa original en casa, estás de enhorabuena, ya que a continuación os ofrecemos un completo paso a paso para elaborar salsa Worcestershire casera.
Sin más dilación, os dejamos la lista de ingredientes y los pocos y sencillos pasos que se necesitan para hacer una sabrosa salsa Perrins casera.
Ingredientes
Cómo hacer Salsa Perrins casera o Worcestershire
Empezamos machacando los ajos en un mortero junto un poco de sal y triturando la cebolla en una picadora.

Posteriormente ponemos los ajos machacados y la cebolla picada en una cazuela al fuego, junto con la mostaza, la canela, la pimienta rosa, la pimienta negra, el cardamomo, el clavo, la salsa de soja, el vinagre y la melaza. Rallamos el jengibre y lo sumamos a la elaboración.

En el mismo mortero que habíamos machacado los ajos echamos las anchoas, el curry y una pizca de sal. Diluimos esta mezcla en agua y la agregamos a la cazuela.

Dejamos la salsa reducir durante unos 20 minutos. Trituramos la salsa y la colamos hasta que quede limpia. La vertimos en un recipiente y la dejamos reposar durante no menos de dos semanas, agitándola un poco cada día.





